Apr 26 2009
Cómo ser responsable de acuerdo a tu capacidad
14 Porque el reino de los cielos es como un hombre que yéndose lejos, llamó a sus siervos y les entregó sus bienes. 15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos. 16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos. 17 Asimismo el que había recibido dos, ganó también otros dos. 18 Pero el que había recibido uno fue y cavó en la tierra, y escondió el dinero de su señor. 19 Después de mucho tiempo vino el señor de aquellos siervos, y arregló cuentas con ellos. 20 Y llegando el que había recibido cinco talentos, trajo otros cinco talentos, diciendo: Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos. 21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos. 23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor. 24 Pero llegando también el que había recibido un talento, dijo: Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste; 25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo. 26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí. 27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses. 28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos. 29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. 30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes. Mateo 25:14-30Mateo 25:14-30
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
Parábola de los talentos
14 »El reino de los cielos es como un hombre que, yéndose lejos, llamó a sus siervos e 25.14 Sus siervos lit. esclavos; en esa época, había esclavos de confianza a quienes sus amos encargaban los bienes. y les entregó sus bienes.
15 A uno dio cinco talentos, f 25.15 Cinco talentos. Un talento equivalía a seis mil denarios, o sea, al salario por seis mil días de trabajo. Cinco talentos equivaldría al salario de casi cien años de trabajo de un obrero. Véase Tabla de pesas, medidas y monedas. a otro dos y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
16 El que recibió cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
17 Asimismo el que recibió dos, ganó también otros dos.
18 Pero el que recibió uno hizo un hoyo en la tierra y escondió el dinero de su señor.
19 »Después de mucho tiempo regresó el señor de aquellos siervos y arregló cuentas con ellos.
20 Se acercó el que había recibido cinco talentos y trajo otros cinco talentos, diciendo: “Señor, cinco talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros cinco talentos sobre ellos”.
21 Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. g 25.21.10. Entra en el gozo de tu señor”.
22 Se acercó también el que había recibido dos talentos y dijo: “Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos”.
23 Su señor le dijo: “Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré. Entra en el gozo de tu señor”.
24 Pero acercándose también el que había recibido un talento, dijo: “Señor, te conocía que eres hombre duro, que siegas donde no sembraste y recoges donde no esparciste;
25 por lo cual tuve miedo, y fui y escondí tu talento en la tierra; aquí tienes lo que es tuyo”.
26 Respondiendo su señor, le dijo: “Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré y que recojo donde no esparcí.
27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros y, al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
28 Quitadle, pues, el talento y dadlo al que tiene diez talentos,
29 porque al que tiene, le será dado y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado. h 25.29.12;.25;.18.
30 Y al siervo inútil echadlo en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes”. i 25.30 Allí será el lloro y el crujir de dientes: Véase Mt 8.12 n. (Reina-Valera 1960)
Esta es “La Parábola de los Talentos”. En algunas biblias la palabra talento ha sido traducida como moneda pero realmente no era una moneda sino un peso; y por tanto su valor dependía del metal del que se tratara: cobre, oro o plata. El metal que se utilizaba más corrientemente era la plata, y el valor de un talento de plata era de unos 300 euros. Pero para tener una idea de su valor adquisitivo, recuérdese que el jornal de un obrero era de 6 céntimos. Sobre esa base hemos hecho las equivalencias.
Puede parecer que esta parábola habla de dinero pero en realidad habla de algo mucho más importante; habla de cómo invertir nuestra vida de una manera exitosa y tiene toda una serie de lecciones para nosotros en la actualidad.
En primer lugar…
i. Dios da a las personas diferentes dones.
15 A uno dio cinco talentos, y a otro dos, y a otro uno, a cada uno conforme a su capacidad; y luego se fue lejos.
El Señor no amaba a un siervo más que al otro; simplemente sabía la diferencia en habilidades de cada uno.
No es el talento de la persona lo que importa; lo que importa es como lo use.
Dios nunca exige de nadie habilidades que no tenga; pero exige que cada persona use a tope las habilidades que posea. Todas las personas no tienen los mismos talentos; pero pueden ser iguales en el esfuerzo.
La parábola nos dice que sea cual fuere el talento que tengamos, pequeño o grande, debemos ponerlo al servicio de Dios.
Pero, ¿saben lo que las personas acostumbramos a hacer? En vez de ver las oportunidades que Dios nos da, nos enfocamos en las oportunidades que Dios no nos ha dado.
En vez de sacar provecho a la oportunidad que se nos ha presentado, nos angustiamos por las oportunidades que no se nos han presentado.
No todos tenemos las mismas oportunidades porque no todos tenemos las mismas habilidades o el mismo nivel de compromiso. Eso sucede porque: Dios le dará tanto como pueda confiar en usted.
¿Cómo vivirá su vida? Le sugiero que haga un inventario de todos los dones y talentos que Dios le ha dado y se pregunte si la está viviendo al máximo de sus habilidades o al mínimo. ¿Invertirá lo que Dios le dio y lo duplicará para él?
El segundo punto que podemos destacar de esta parábola es…
ii. La recompensa por un trabajo bien hecho es aún más trabajo para hacer.
21 Y su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
22 Llegando también el que había recibido dos talentos, dijo: Señor, dos talentos me entregaste; aquí tienes, he ganado otros dos talentos sobre ellos.
23 Su señor le dijo: Bien, buen siervo y fiel; sobre poco has sido fiel, sobre mucho te pondré; entra en el gozo de tu señor.
A los dos siervos que habían cumplido bien no se les dijo que podían sentarse a descansar, sino se les dieron mayores tareas y responsabilidades más grandes en el trabajo de su amo.
Aún cuando no empezaron con iguales recursos (uno tenía 5 talentos, el otro 2 talentos), el esfuerzo y la fidelidad de ambos fue igual. La lección a recordar es que la fidelidad es recompensada por Dios. Recuerde este principio: la recompensa por un trabajo bien hecho es más trabajo para hacer.
¿Sabe quienes son las personas que mayor responsabilidad pueden manejar? Son las personas que usualmente están ocupadas. Por el otro lado, las personas que tienen mucho tiempo libre están desocupadas porque no están dispuestos a colaborar o porque no están capacitadas.
Sé que muchos no quieren estar más ocupados, muchos no quieren una promoción en el trabajo porque no quieren mayor responsabilidad pero quiero decirles que esa oportunidad es una promoción que Dios les está dando. Tendrá más trabajo pero Dios lo acompañará en cada paso que dé.
El tercer punto que debemos aprender es…
iii. La persona que es castigada es la que ni siquiera intenta hacer algo.
El que tenía un talento no hizo nada con él. Si lo hubiera arriesgado y perdido, habría sido mejor que no hacer nada en absoluto.
La condenación recae sobre la persona que, aunque no tenga nada más que un talento, no intenta usarlo ni arriesgarlo para el bien común.
Hay personas que no dejan el alcohol porque no creen poder mantenerse sobrios. Y más trágicamente aún, hay personas que no aceptan a Cristo como su Salvador porque creen que no podrán vivir la vida cristiana. Eso fue lo que hizo el tercer siervo, ni siquiera intentó hacer algo con el talento (uno) que le fue dado. Lo que él hizo fue pensar:
“¿Qué pasa si tomo este talento (moneda) y lo pierdo?
Mejor no hago nada”.
Y eso fue lo que hizo. NADA.
¿Qué tal si el siervo hubiera hecho algo diferente? ¿Qué tal si hubiera tomado el talento y lo hubiera puesto a ganar intereses en el banco? Al menos cuando regresara su señor podría haberle dicho: “Señor, sé que los otros siervos duplicaron el dinero que usted les dio pero a mi no me fue tan bien. Puse el talento en el banco pero sólo gané $0.50 centavos”. ¿Qué creen que su señor habría dicho?
La razón por la que su señor se disgustó ante el siervo que guardó el talento es porque no hizo nada. Ni siquiera lo intentó. Es por eso que el señor le dijo:
26 Respondiendo su señor, le dijo: Siervo malo y negligente, sabías que siego donde no sembré, y que recojo donde no esparcí.
27 Por tanto, debías haber dado mi dinero a los banqueros, y al venir yo, hubiera recibido lo que es mío con los intereses.
Aún el esfuerzo, la intención de hacer algo hubiera sido suficiente para complacer al señor. Quiero que escuchen y recuerden esto: El único fracaso es darse por vencido.
No sé de por vencido. No importa si ha intentado varias veces dejar las drogas o el alcohol y vuelve a caer. No se de por vencido. Inténtelo de nuevo. No importa si ha dado el examen de manejo varias veces y lo ha reprobado. Vuélvalo a intentar. Quizás ha fallado ya muchas veces. A lo mejor está convencido que no podrá lograrlo y quiere darse por vencido. No lo haga. Eso sería su fracaso porque cuando se da por vencido, cierra la puerta a que Dios lo pueda cambiar. No se de por vencido.
El último punto a recordar en esta parábola es que:
iv. Al que tiene se le dará más, y al que no tiene perderá hasta lo que tenga.
Escuchen lo que dijo el señor:
28 Quitadle, pues, el talento, y dadlo al que tiene diez talentos.
29 Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aun lo que tiene le será quitado.
30 Y al siervo inútil echadle en las tinieblas de afuera; allí será el lloro y el crujir de dientes.
Dios le ha dado ciertas oportunidades, ciertas habilidades para trabajar. Si se nos da bien un juego o un arte, si tenemos algún don para algo, cuanto más lo ejercitemos más capaces seremos de asumir mayores retos en esa área.
Pero si tiene un talento y deja de utilizarlo, inevitablemente lo perderá. Por lo tanto tiene dos opciones: o lo usa o lo pierde.
Mire las cosas que usted anhela que crezcan en su vida y empiece a invertir su tiempo en ellas.
¿Quiere tener un matrimonio hermoso? Invierta tiempo en su matrimonio – o lo hace o lo perderá.
¿Quiere tener una buena relación con sus hijos? Invierta tiempo en ellos – hágalo o los perderá.
¿Quiere tener una relación dinámica con Dios y ser útil para su reino? Invierta su vida en ello, o no lo tendrá.
¿Quiere ser un discípulo, quiere hacer discípulos? Invierta tiempo leyendo, aprendiendo y formando a la gente. Si no lo hace, no tendrá los resultados?
¿Tienes miedo de arriesgar en la gente? Aun el Señor no retenía todo los discípulos que formó.
Es la lección de la vida que la única manera de conservar un talento es usarlo en el servicio de Dios y de nuestros semejantes.
¿Quiere hacerlo? ¿Quiere participar?
PRUEBE ALGO…LE GUSTARÁ…no hay compromisos hasta que usted está seguro que le gusta lo que está haciendo.
Si quiere que alguien le ayuda, le ensene, le guie;vaya a un encuentro, ingresar a la escuela de lideres-para aprendes servir, ser un discípulo, hacer discípulos, formar su 12.
Quiero desafiarlo durante los próximos 15 meses a que use sus talentos al servicio de Dios, para la expansión de su Reino aquí en la tierra… y que al final de este tiempo usted pueda decir que ha hecho algo; recuerde que lo peor que puede hacer es no intentarlo.
Pero no es suficiente que usted diga o piense que va a hacer algo, quiero ayudarlo a recordar el mensaje de hoy; es por eso que hemos traído esta “yola” a la iglesia.
¿Ven esta “yola”? Con ella, el equipo “Cocodrilos Remos” fueron los ganadores de la Regata Guayaquil-Posorja 2009 que tuvo lugar el 10 de abril. Ha ganado 4 copas: Copa Rafael Guerrero Valenzuela, Colegio de Periodistas Deportivos, Federación Deportiva del Guayas, Federación Nacional del Ecuador.
Pertenece al Club Río Guayas y su presidente, Gracias Eduardo Dueñas!, quien es el capitán y primer remo del equipo, nos la ha prestado muy generosamente para ayudarles a recordar que para poder usar nuestros talentos de la manera que Dios quiere, debemos REMAR con nuestros objetivos y metas; esto quiere decir:
R ealístas
El objetivo ha de ser alcanzable.
E specíficas
Saber exactamente lo que queremos hacer. Por ejemplo decir: “Voy a ir al gimnasio 3 veces por semana”.
M edibles
¿Cuánto hemos avanzado para alcanzar nuestro objetivo? Podemos utilizarlo para revisar nuestro trabajo y ver lo alejados que estamos del plan trazado.
A lcanzables
Debemos desarrollar los conocimientos necesarios para llegar a lo que anhelamos.
R astreables
Un objetivo ha de tener una fecha de finalización. Marcar en el calendario una fecha concreta es lo que nos hará empezar a pensar y trabajar.
¿Remará? ¿Usará sus talentos para el reino de Dios?
Noten algo: en una “yola” van 5 personas, todos trabajando juntos, moviendo las palas sincronizados por la voz con un objetivo común – alcanzar la meta lo mejor y más rápido posible.
Es similar a lo que debemos hacer los cristianos: usar nuestro tiempo, talento, tesoro; escuchando la voz de su pastor, participando en un ministerio, sincronizado, obedeciendo la voz de su líder. ¿Cuál es nuestro objetivo? Cambiar Ecuador con el poder del Evangelio. ¿Qué es lo que nos encargó hacer el Señor?
19 Por tanto, id y haced discípulos a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,
20 y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo». Amén. Mateo 28:19-20Mateo 28:19-20
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
19 Por tanto, id y haced discípulos k 28.19 Haced discípulos:.8. a todas las naciones, bautizándolos en el nombre del l 28.19 En el nombre de: Véase Nombre en la Concordancia temática. Este pasaje reúne los nombres de Padre, Hijo y Espíritu Santo en una expresión que en la iglesia llegó a usarse como fórmula para el bautismo. Véase también 2 Co 13.13 nota j. Padre, del Hijo y del Espíritu Santo,
20 y enseñándoles que guarden todas las cosas que os he mandado. Y yo estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo».
Amén. m 28.20 En diversos ms. no aparece: Amén. (Reina-Valera 1995)
Todos, todos tenemos la responsabilidad de “ir y hacer discípulos”… ¿cómo lo hará usted? ¿Colaborará en el Ministerio de Niños? ¿En el de adolescentes? ¿Orando por otros? Las opciones para la utilización de su talento son:
Usarlo para Dios o usarlo para el diablo, servir o ser egoísta, potencializarlo o esconderlo.
¿Qué va hacer?
Hay desafíos también… Orar, contribuir, influir o liderar.
Deseo tener una cobertura de la oración de hombres, si eres hombre, y tiene el deseo de orar durante un día por semana, señálele lo en la tarjeta y poner lo en la ofrenda.
CONCLUSIÓN
¿Qué hemos aprendido de La Parábola de los Talentos?
1. Dios da a las personas diferentes dones.
2. La recompensa por un trabajo bien hecho es aún más trabajo para hacer.
3. La persona que es castigada es la que ni siquiera intenta hacer nada.
4. Al que tiene se le dará más, y el que no tiene perderá hasta lo que tenga.
Esto no es lo único que debemos aprender de esta parábola hay un mensaje más en el versículo 16:
16 Y el que había recibido cinco talentos fue y negoció con ellos, y ganó otros cinco talentos.
Fue. El hombre que recibió los cinco talentos FUE, se movió, se puso en acción inmediatamente. Le dieron una tarea a cumplir y lo hizo “¡Ya!”
Sea lo que sea que usted necesita lograr en su vida, hay algo que HOY puede empezar a hacer.
Si tiene que perder peso, empiece comiendo una ensalada o saliendo a caminar.
Si tiene que hacer cambios en su vida profesional, empiece actualizando su curricular vitae.
Si necesita reconciliarse con alguien en su vida, empiece por marcar su número de teléfono o escribiéndole una nota.
Si tiene que pagar una deuda, empiece a guardar $5 dólares para cancelarla. Puede que le tome años pagarla pero al menos está empezando hoy.
Hay algunos que necesitan arreglar las cosas con Dios. Usted lo sabe. Lo siente en su corazón. Y hoy, Dios le está dando la oportunidad de hacerlo.
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