Apr 12 2009
¿A quién iré?
Jesús se aparece a María Magdalena
11 María se quedó afuera de la tumba, llorando. Mientras lloraba, se inclinó para ver dentro de la tumba,
12 y vio a dos ángeles vestidos de blanco. Estaban sentados, uno donde había estado la cabeza de Jesús y el otro donde habían estado sus pies.
13 Los ángeles le preguntaron:
–Mujer, ¿por qué estás llorando? Ella les respondió:
–Porque alguien se ha llevado el cuerpo de mi Señor, y no sé dónde lo habrá puesto.
14 Apenas dijo esto, volvió la cara y vio a Jesús allí, pero no sabía que era él.
15 Jesús le dijo:
–Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
María pensó que estaba hablando con el que cuidaba el jardín donde estaba la tumba. Por eso le dijo:
–Señor, si usted se ha llevado el cuerpo que estaba en esta tumba, dígame dónde lo puso y yo iré a buscarlo.
16 Jesús le dijo:
–María.
Ella se volvió y le dijo:
–¡Maestro!
17 Jesús le dijo:
–No me detengas, pues todavía no he ido a reunirme con mi Padre. Pero ve y dile a mis discípulos que voy a reunirme con él, pues también es Padre de ustedes. Él es mi Dios, y también es Dios de ustedes.
18 María Magdalena fue y les contó a los discípulos que había visto al Señor, y les contó todo lo que él había dicho.
Juan 20:11-18Juan 20:11-18
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
Jesús se aparece a María Magdalena
11 Pero María estaba fuera llorando junto al sepulcro; mientras lloraba, se inclinó para mirar dentro del sepulcro,
12 y vio a dos ángeles con vestiduras blancas, que estaban sentados el uno a la cabecera y el otro a los pies, donde el cuerpo de Jesús había sido puesto.
13 Y le dijeron:
--Mujer, ¿por qué lloras?
Les dijo:
--Porque se han llevado a mi Señor y no sé dónde lo han puesto.
14 Dicho esto, se volvió y vio a Jesús que estaba allí; pero no sabía que era Jesús.
15 Jesús le dijo:
--Mujer, ¿por qué lloras? ¿A quién buscas?
Ella, pensando que era el jardinero, le dijo:
--Señor, si tú lo has llevado, dime dónde lo has puesto y yo lo llevaré.
16 Jesús le dijo:
--¡María!
Volviéndose ella, le dijo:
--¡Raboni! --que significa: «Maestro»--.
17 Jesús le dijo:
--¡Suéltame!, porque aún no he subido a mi Padre; e 20.17 Subido a mi Padre: Véase Jn 13.1--21.23 n. pero ve a mis hermanos f 20.17 Mis hermanos: es decir, sus discípulos. Cf. Mt 28.10; Ro 8.29; Heb 2.. y diles: “Subo a mi Padre y a vuestro Padre, g 20.17 A mi Padre y a vuestro Padre: Véase Jn 1.13 n. a mi Dios y a vuestro Dios”.
18 Fue entonces María Magdalena para dar a los discípulos la noticia de que había visto al Señor, y que él le había dicho estas cosas. h 20.18.9. (Biblia en Lenguaje Sencillo)
¿A quién iré?
Cada uno de nosotros han tenido momentos sumamente difícil en la vida. La muerte de alguien cerca de usted, alguien a quien usted amaba, el pronunciamiento de una enfermedad no deseado, Es en esto momentos más difícil de su vida, cuando usted haya o esta tentado a perder la esperanza, que pregunta, ahora: ¿A quién iré?
I. Hay dos razones por las que María no reconoció a Jesús:
A María, La Magdalena ó natural de Magdala en el Mar de Galilea, Fue la primera de entre las honorable mujeres bien acomodadas que sirvieron á Cristo y sus discípulos.
Era particularmente adicta á Cristo por la misericordia que él le manifestó en librarla de siete espíritus malos, Luc. 8:2,3.
Le siguió de Galilea á Jerusalén, presenció su crucifixión, Mat. 27:55,56, y vió en donde fué sepultado, vers. 61.
Estuvo temprano en su sepulcro con especias aromáticas, y quedándose allí cuando los discípulos se retiraron, fue la primera en arrojarse á los piés de resucitado, Salvador,…No hay evidencia de que hubiera sido una ramera.
“Ella no ofendió á su Maestro dándole un beso traidor. Tampoco le negó con lengua infiel.
Cuando los apóstoles huyeron, le hizo frente al peligro, y fue la última que se apartó de la cruz, y la primera que se acercó á su sepulcro.”
Le corresponde la gloria de haber sido la primera persona que vio a Cristo resucitado. La encontramos a la entrada de la tumba, llorando desconsoladamente. Dic. De La Biblia p. 405
No hay por qué buscar razones complicadas para explicar el que no reconociera a Jesús. Lo más sencillo y conmovedor es que no lo veía a través de sus lágrimas. Y estaba desesperada porque su cuerpo no estaba. Ella anhelaba llorar de amor sobre el cuerpo muerto de Jesús. ¿A quién iré?, cuando lo mejor de su mundo le ha sido quitado.
Las siguientes pueden haber sido las razones por las que María no reconoció en un principio a Jesús.
A María, las lágrimas no le permitieron reconocerle: le cegaron los ojos para que no lo pudiera ver.
Cuando perdemos a un ser querido, hay tristeza en el corazón y lagrimas que se derraman o que no se derraman.
Pero hay algo que debemos recordar: en esencia nuestro dolor es egoísta. Lo que sentimos es nuestra soledad, nuestra perdida, nuestra desolación. Es por nosotros que lloramos. Es natural e inevitable.
Al mismo tiempo, no debemos dejar que las lágrimas nos cieguen a la Gloria del cielo. Habrá lágrimas pero a través de ellas debemos vislumbrar la gloria, ¿A quién iré?
Las sagradas escrituras nos dice de la vida de Moisés, Moisés confió en Dios y, por eso, salió de Egipto sin tenerle miedo al rey. No se rindió nunca, y actuó como si estuviera viendo a Dios, que es invisible. Hebreos 11:27Hebreos 11:27
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
27 Por la fe dejó a Egipto, x 11.27 Puede tratarse del episodio de Ex 2. o bien de la salida de Egipto bajo la dirección de Moisés . no temiendo la ira del rey, porque se sostuvo como viendo al Invisible. (BLS)
Dícele Jesús: Porque me has visto, Tomás, creiste: bienaventurados los que no vieron y creyeron. Juan 20:29Juan 20:29
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
29 Jesús le dijo:
--Porque me has visto, Tomás, creíste; bienaventurados los que no vieron y creyeron. r 20.29 La fe de los que creen sin haber visto se basará en el testimonio de los discípulos. Cf. Jn 17.20; 1 P 1.; 1 Jn 1.. (RVA)
No pudo reconocer a Jesús porque miraba hacia otro lado. No podía apartar los ojos de la tumba, así es que le estaba dando la espalda. también eso nos sucede a menudo. En esos casos, nuestros ojos están fijos en la tierra de la tumba; pero tenemos que arrancarlos de ahí; ahí no es donde están nuestros seres queridos; sus cuerpos desgastados puede ser que sí, pero su persona real está en los lugares celestiales en comunión con Cristo y en la gloria de Dios. ¿A quién iré?
Cuando viene la aflicción, no debemos dejar que las lágrimas nos cieguen a la gloria, ni tampoco fijar nuestros ojos en la tumba olvidando el cielo. Alan Walker, en su libro Calvario de todo el mundo, nos cuenta que una vez estaba oficiando en un funeral ante personas para las que el culto no era más que una formula, y que no tenía ni fe cristiana ni ningún contacto con la iglesia. “Cuando se terminó el oficio, una joven miró hacia la tumba y dijo quebrantada: ¡Adiós padre!” La palabra ADIOS es el final para los que no tienen fe cristiana pero para nosotros ese momento es literalmente “A DIOS”, con lo que queremos decir “Hasta la vista”, Hasta pronto. ¿A quién iré?
II. Hay buenas noticias para un mundo que llora
¿Puede escuchar el llanto a su alrededor? El mundo llora: en los hospitales, en las prisiones, en las funerarias, en los hospicios. A veces no lo escuchamos porque el llanto también puede ser silencioso, a adentro donde nadie escucha, el corazón pregunta ¿A quién iré?
Es silencioso porque muchas veces tratamos de esconder nuestro llanto de otros porque se nos ha enseñado que no es correcto demostrar nuestras emociones en público.
Sin embargo, de cuando en cuando, lloramos un poquito, tal vez mucho. Y las lágrimas no tienen nada de malo. Son un medio que Dios nos dio para expresar nuestros sentimientos.
1. El Cristo resucitado es la respuesta a nuestras lágrimas causadas por la vida.
Si llora de tristeza, por la pérdida de un ser amado, de miedo y de frustración; puede ver a Jesús a cercar tu presencia?
No es casualidad que María Magdalena fuera la primera en ver al Cristo resucitado. Ella lloraba de tristeza al haber perdido al ser que había hecho tanto por ella. Jesús estaba muerto…y unos días después su tumba estaba vacía. Y su primer pensamiento no fue que Cristo había resucitado sino que alguien había robado su cuerpo.
Había un hombre cerca, ella pensó que era el hortelano y le pidió que la llevara a donde estaba el cuerpo de su Señor.
Pero a quien ella veía era a Jesús y no lo reconoció hasta que Él pronunció su nombre. El primer impulso de María fue sujetarlo pero Jesús le pidió soltarlo y que fuera a decirles a otros que Él había resucitado y que Él siempre estaría con ellos. Siempre estarían juntos porque él era el Dios Vivo.
La respuesta de Cristo fue la respuesta a las lágrimas de María Magdalena – y así mismo, será posible que Cristo es la respuesta consolar su corazón que está llorando?
Él nos consuela cuando lloramos por las cosas que nos suceden en nuestro diario vivir.
Jesús entendió las lagrimas de María Magdalena y comprende las nuestras porque Él también lloró. Sabemos que lo hizo cuando Lázaro murió; es muy probable que haya llorado al ver lo que su madre sufría, o al ver la maldad del mundo. Jesús nos comprende y quiere darnos consuelo en nuestro momento más difícil, cuando preguntamos:
¿A quién iré?
2. El Cristo resucitado es la respuesta a nuestras lágrimas debido a la muerte.
Alguien ha dicho que al tratar de decidir entre Mahoma y Cristo, la elección se basaría en lo siguiente: elegir entre un cuerpo muerto y un Dios Vivo. Debemos regocijarnos que en este día estamos celebrando a Cristo Resucitado.
¿Puede comprender eso? Estamos aquí reunidos para recordar a un Dios Vivo. ¿Tiene usted una relación con Él? No se trata de seguir unos mandamientos, de venir cada domingo o de diezmar.
Es mucho más que eso. Es más que repetir versículos – sí, es importante pero más importante es que tenga una relación con Dios. No hay nada más poderoso en usted que saber que tiene esperanza porque el Dios vivo se lo da.
Cuando nos despedimos de un ser amado, ¿qué puede darnos consuelo? Cuando creemos en Cristo eso transforma nuestras vidas, nuestros corazones; nuestra vida adquiere una dirección diferente.
Cristo nos consuela cuando lloramos por la muerte de su ser querido.
Muerte…es una palabra fea.
Las personas ni siquiera la quieren decir, ni siquiera los cristianos. Pero el Cristo resucitado nos da poder, promesa y prueba que la vida sobre esta tierra no es todo lo que hay.
Se lo demostró a María Magdalena al decirle que por estar vivo, la vida de todos cambiaría.
“Porque yo vivo, tú vivirás” – ese es el mensaje que nos dejó.
El mundo no pudo vencer a Cristo y así mismo será con nosotros; cuando llegamos a este momento difícil, acudimos a aquel que ha conquistado la muerte.
Cristo vive y está aquí para darnos consuelo y esperanza, y le quiere contestar su pregunta: ¿A quién iré?.
III. ¿Cuál es el significado del Domingo de Resurrección?
Hay tres cosas importantes que debemos recordar en este día:
1. Jesús era quien dijo que era.
Hay personas que comparan a Jesús con Buda, Confucio o Mahoma pero hay una diferencia muy importante entre ellos: Jesús es el único que dijo ser Dios: que todo lo que existía le pertenecía, que era el mismo de ayer, de hoy y de siempre, y que algún día Él reinaría. Ni Buda, Mahoma o Confucio dijeron eso.
Jesús dijo ser Dios y lo demostró al conquistar la muerte. ¿Qué significa esto? Que debemos tomar con seriedad todo lo que dijo, por ejemplo:
6 -Yo soy el camino, la verdad y la vida -le contestó Jesús-. Nadie llega al Padre sino por mí. Juan 14:6Juan 14:6
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
6 Jesús le dijo:
--Yo soy el camino, e 14.6 El camino: Cf..11; 86.11;.24. la verdad y la vida; f 14.6 La verdad y la vida: Cf..4; 3.16; 11.25; 17.3. Véase Jn 6.35 n. nadie viene al Padre sino por mí. g 14.6.27;.18; 6.46;.12. (Nueva Versión Internacional)
Hay que dejar de pensar que todas las religiones nos llevan al mismo lugar. Jesús dijo:
9 Yo soy la puerta; el que entre por esta puerta, que soy yo, será salvo. Se moverá con entera libertad, hallará pastos. Juan 10:9Juan 10:9
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
9 Yo soy la puerta: c 10.9.6. el que por mí entre será salvo; entrará y saldrá, y hallará pastos. (Nueva Versión Internacional)
La resurrección de Cristo nos demuestra el poder de Él sobre la muerte. Sólo un Dios la tendría y Jesús demostró ser quien dijo ser, ahora pregunta ¿A quién iré?
2. Ninguna situación está fuera del control de Dios.
La muerte de Cristo y su horrible crucifixión pueden hacernos creer que Dios perdió la batalla y que el diablo ganó… pero sabemos que Dios no había terminado de pelear. Al tercer día Jesús resucitó.
Si Dios puede resucitar a un muerto, también lo puede resucitar a usted y darle una nueva vida.
¿Qué sueños han muerto en su vida?
¿Qué esperanzas, relaciones se han perdido?
¿Está su vida fuera de control?
El Domingo de Resurrección viene para enseñarnos que sin importar lo que haya ocurrido días atrás, ninguna situación está fuera del control de Dios.
No existen los imposibles, no existe la desesperanza, la Biblia dice:
Y si el Espíritu de aquel que levantó a Jesús de entre los muertos vive en ustedes, el mismo que levantó a Cristo de entre los muertos también dará vida a sus cuerpos mortales por medio de su Espíritu, que vive en ustedes. Romanos 8:11Romanos 8:11
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
11 Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús está en vosotros, el que levantó de los muertos a Cristo Jesús vivificará también vuestros cuerpos mortales por su Espíritu que está en vosotros. (Nueva Versión Internacional)
Ninguna situación está más allá del poder de Dios, Él tiene el poder para salvar y la resurrección lo prueba, hay que tener en Él cuando pregunta ¿A quién iré?
3. El perdón de Dios está disponible para todos.
Cuando las mujeres entraron a la tumba vacía se encontraron con un ángel vestido de blanco. Él les dijo que Jesús había resucitado de entre los muertos y también dijo:
Pero vayan a decirles a los discípulos y a Pedro: “Él va delante de ustedes a Galilea. Allí lo verán, tal como les dijo.” Marcos 16:7Marcos 16:7
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
7 Pero id, decid a sus discípulos, y a Pedro, que él va delante de vosotros a Galilea; allí lo veréis, como os dijo. d 16.7 Mt 26.32; Mc 14.28; cf. Jn 21.. (NVI)
Noten que dijo “Y A PEDRO”. El ángel quería que quedara claro que Dios iba a restaurar al discípulo que lo había negado tres veces.
Seguro Pedro pensaba que era un fracaso…y seguro que los discípulos lo pensaron también pero Dios quería que entendieran que su perdón es para todos, hasta aquel que pregunta, ahora, ¿A quién iré?
Hay algo que muchos no comprenden sobre la crucifixión. Cuando Jesús murió en esa cruz, todos los pecados del mundo habían sido puestos sobre sus hombros, pecados del pasado, presente y futuro. La Biblia dice:
21 Al que no conoció pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él. 2 Corintios 5:212 Corintios 5:21
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
21 Al que no conoció pecado, p 5.21.15; 1 P 2.22; 1 .5. por nosotros lo hizo pecado, q 5.21 Por nosotros lo hizo pecado: Cristo, a la manera del siervo del Señor , cargó con los pecados de todos. Cf. también Ro 8.3;.13. para que nosotros seamos justicia de Dios en él. r 5.21 Justicia de Dios en él: Véase Ro 1.17 nota ñ; cf. Ro 3.2; 5.;.9. (Reina-Valera 1960)
Cuando Jesús murió en la cruz, pagó el precio por su pecado, lo pago por entero. No hay nada más que usted deba pagar. Sus acciones como creyente no es para ganar o merecer su salvación, será porque le ama y lo quiere adorar y servir.
Si usted ha pecado toda su vida y el sentimiento de culpabilidad lo está comiendo por dentro, tal vez pregunta, ¿A quién iré?.
Puede ser que su esposo o esposa no lo perdona, las personas del trabajo, sus enemigos pero ¡escuche! El perdón no está en las manos de ellos. El que tiene el poder de perdonar es el qutiene poder sobre la muerte y Él lo perdonará, total y completamente, sin dudar, si usted viene con arrepentimiento: ¿A quién iré? La Biblia dice:
Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.
Si confesamos nuestros pecados, El es fiel y justo para perdonarnos los pecados y para limpiarnos de toda maldad. 1 Juan 1:8-91 Juan 1:8-9
Spanish: Biblia Reina Valera - revisión de 1995 - RVR95E
8 Si decimos que no tenemos pecado, nos engañamos a nosotros mismos y la verdad no está en nosotros.
9 Si confesamos nuestros pecados, ñ 1.9 Cf..5;.13;.16. él es fiel y justo para perdonar nuestros pecados y limpiarnos de toda maldad. (LBLA)
Conclusión
Hoy es Domingo de Resurrección, Cristo resucitó, demostró que era el Dios vivo, sabemos que tiene poder sobre la muerte y el poder para cambiar vidas, para perdonar y darle un nuevo comienzo, listo para que usted descubra la respuesta de su pregunta: ¿A quién iré?
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